lunes, 25 de diciembre de 2017

Explicación bíblica sobre la relación célibe entre la Virgen María y San José.


¿Es un absurdo católico la ocurrencia de que San José pudiera vivir con la Virgen María sin tener relaciones maritales con ella? ¿De dónde sale la idea?

La Biblia nos lo dice muy claramente al revelarnos los pensamientos del mismo San José.

18 La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo.
19 Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto.

20 Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo.
21 Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»
22 Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta:
23 =Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo,
. . . . . y le pondrán por nombre Emmanuel,=
. . . . . que traducido significa: «Dios con nosotros.»

24 Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.
25 Y no la conocía hasta que ella dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús.
(Mateo 1)

Lo primero a notar:
José se enteró de que María estaba recién embarazada, cuando ya se habían desposado. Pero no casado.
Ciertamente no le creyó lo de la visita del ángel, la gente de aquella época era igual a la de ahora en muchos sentidos.

José era justo. NO DICE misericordioso; dice, justo.
No quería que la apedrearan hasta la muerte; es lo que le hubiera sucedido si la ha denunciado.

¿Qué decidió hacer, entonces?

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Repudiarla en secreto
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Eso es todo.

Repudiarla en secreto significa, nada más y nada menos, vivir con ella como si fuera su mujer, pero sin cohabitar sexualmente con ella. Sin consumar el matrimonio. Es hacerla sentir despreciada como mujer, indigna.
Así lo decidió JOSÉ, no “un Papa”, ni “Roma”.

Pero viene el ángel, y le dice (en sueños) que:
1.- no tema tomar consigo a María, su mujer
2.- lo engendrado en ella es del Espíritu Santo.
3.- Dará a luz un hijo
4.- José le pondrá (Tiempo Futuro) por nombre Jesús
5.- él salvará a su pueblo de sus pecados.

Este es un cambio de categorías brutal, un shock intenso.
Con ese sueño, se derrumba el sueño dorado de todo judío: ser el progenitor del Mesías Salvador, dado que su progenitor fue, nada más y nada menos, Dios mismo.
Esta es una puñalada en el corazón del machismo judío. El Cristo tiene madre judía, y padre divino.

El primer efecto del sueño, pues, es la más judía de las frustraciones. Y todavía no se lo perdonan los judíos a Cristo.
Ellos no querían morir sin tener descendencia, para participar en la lotería del Mesías. La posibilidad de ser su papá. ¡Oh frustración!

EFECTO SEGUNDO: La propiedad sagrada.
Si en ella puso Dios a su propio hijo, la tomó como propiedad antes de que San José la hiciera suya: lo dice ella misma ¿Cómo será esto, si no conozco varón?
Dios le ganó la mujer a José.

Para los judíos era un trauma que los vasos sagrados del templo fueran robados por un rey pagano, y éste recibe el castigo que corresponde a la profanación:

22 Pero tú, Baltasar, hijo suyo, [de Nabucodonosor, previamente castigado] no has humillado tu corazón, a pesar de que sabías todo esto;
23 te has engreído contra el Señor del Cielo, se han traído a tu presencia los vasos de su Casa, y tú, tus dignatarios, tus mujeres y tus concubinas, habéis bebido vino en ellos. Habéis celebrado a los dioses de plata y oro, de bronce y hierro, de madera y piedra, que no ven ni oyen ni entienden, pero no has glorificado al Dios que tiene en sus manos tu propio aliento y de quien dependen todos tus caminos.

24 Por eso ha enviado él esa mano que trazó este escrito.
25 La escritura trazada es: =Mené, Mené, Teqel y Parsín.=
26 Y ésta es la interpretación de las palabras: =Mené:= Dios ha =medido= tu reino y le ha puesto fin;
27 =Tequel:= has sido =pesado= en la balanza y encontrado falto de peso;
28 =Parsín:= tu reino ha sido =dividido= y entregado a los medos y los persas.»
29 Entonces Baltasar mandó revestir de púrpura a Daniel, ponerle un collar de oro al cuello y proclamar que mandaba como tercero en el reino.

30 Aquella noche fue ASESINADO Baltasar, el rey de los caldeos.
Por beber en los vasos sagrados del Templo de Jerusalén.

Hay que leer el capítulo 5 de Daniel.

Meterse con Dios es cosa seria:
Levítico 10
1 Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron fuego en ellos y, tras echar incienso encima, ofrecieron ante Yahveh un fuego profano, que él no les había mandado.
2 Entonces salió de la presencia de Yahveh un fuego que los devoró, y murieron delante de Yahveh.
3 Moisés dijo entonces a Aarón: «Esto es lo que Yahveh ha declarado diciendo: Entre los cercanos a mí mostraré mi santidad, y ante la faz del pueblo manifestaré mi gloria.» Aarón no dijo nada...

Esa “Presencia de Yahvé” es el Arca de la Alianza de entre cuyos querubines decidió (sin pedirle opinión a los iconoclastas) manifestarse.

Mató Yahvé con un fuego devorador a los hijos de Aarón “nada más” por ofrecerle un fuego profano que no les pidió.

¡Ni siquiera tocaron el arca!

No le fue mejor al buena gente de Uzzá, quien quiso impedir que cayera el Arca de la Alianza de la carreta que la transportaba, y cayó fulminado por sólo tocarla:

I Crónicas 13
5 Congregó entonces David a todo Israel, desde Sijor de Egipto hasta la Entrada de Jamat, para traer el arca de Dios desde Quiryat Yearim.
6 Fue, pues, David, con todo Israel, hacia Baalá, a Quiryat Yearim de Judá, para subir allí el arca del Dios que lleva el Nombre de Yahveh que está sobre los querubines.
7 Cargaron el arca de Dios en una carreta nueva y se la llevaron de la casa de Abinadab; Uzzá y Ajyó conducían la carreta.

8 David y todo Israel bailaban delante de Dios con todas sus fuerzas, cantando y tocando cítaras, salterios, adufes, címbalos y trompetas.
9 Al llegar a la era de Kidón, extendió Uzzá su mano para sostener el arca, porque los bueyes amenazaban volcarla.
10 Se encendió contra Uzzá la ira de Yahveh y le hirió por haber extendido su mano hacia el arca; y Uzzá murió allí delante de Dios.

Ahora bien: Esa Arca era una caja de lujo con unas tablas de piedra manuscritas por Dios, maná del desierto y la vara de Moisés.

El Arca de la Nueva Alianza, que llevó dentro a la Palabra Viva del Dios Vivo, es una persona humana (no divina) y su nombre es María.
¿Qué podía esperar San José, sabiendo cómo se las gasta Dios, si toca a la mujer que es el Arca de la Nueva Alianza? = La muerte.

Si ya había decidido no cohabitar con María, en señal de desprecio, ahora tenía que cumplir su cometido en señal de aprecio por lo sagrado: La Virgen Santísima.

Tercer efecto del sueño:
Lo más difícil de asimilar en todo este evento maravilloso es el hecho de que María concibió por obra del Espíritu Santo (“concebirás y darás a luz un hijo”, dijo el arcángel San Gabriel), quien engendró en ella un Hijo: al Hijo de Dios.
Hasta Martín Lutero reconoce esto.

La pregunta crucial aquí es:
¿Los progenitores de esa persona divina tuvieron al hijo dentro, o fuera del matrimonio?

O lo que es lo mismo:
¿Acaso Nuestro Señor Jesucristo es un hijo bastardo?

Si María no es Esposa del Espíritu Santo, resulta que Jesús es un bastardo.
Y resulta que Dios, al tener a su único hijo, violó sus propias reglas, que prohíben tener hijos fuera del matrimonio.

Por consiguiente, para no blasfemar contra Jesús ni contra el Espíritu Santo, ni contra las leyes divinas eternas, debemos reconocer que la Virgen Santísima es tan Madre de Dios Hijo, como Esposa de Dios Espíritu Santo.

Y debemos reconocer que Jesús es hijo legítimo de Dios y de María.

¡Pero, ¿a qué hora se casaron, que no invitaron?!

Evidentemente, para casarse ante Dios se necesita llevar a la novia ante un altar, para que el sacerdote los una ante Dios... Nada más que era Dios quien se estaba casando, no necesitaba para nada un sacerdote.

Simplemente, el Rey del Cielo envió un emisario, pidió la mano de una princesa hija de David, y en cuanto ella aceptó a la propuesta “Dios quiere que seas la madre de su hijo”, diciendo: “Hágase en mí según tu Palabra” (tu palabra de ángel), automáticamente pasaron a ser marido y mujer; el Espíritu más puro la “cubrió con su sombra”, y engendró en ella al Hijo de Dios.

¿Dónde queda San José? En calidad de custodio del niño y de su madre.

El matrimonio José-María no se consumó porque Dios se la ganó.

Y ya esto es más que suficiente para empezar, dejemos el resto para un futuro post. Si es que hay respuesta a este primero, claro.


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