Buenos días,
Este domingo la Sagrada Escritura nos alecciona sobre cómo Jesús expulsaba a los espíritus inmundos, liberando a los atormentados, rebelando su autoridad divina y su poder para derrotar a las fuerzas del mal.
Confiándonos a la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, para que libere nuestras almas de la atadura del pecado, nos ponemos de pie e iniciamos la Santa Misa entonando juntos el canto de entrada.