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viernes, 12 de febrero de 2016

¿Por qué hacemos la señal de la cruz antes de que se lea el Evangelio en la Misa?

 
Quizá no seas católico pero has asistido por alguna razón a Misa, o posiblemente lo seas, pero nunca has entendido exactamente el porqué de esta práctica. Sea cual sea tu caso, puede ser que te hayas preguntado por qué es que durante la celebración eucarística hacemos la Señal de la Cruz sobre nuestra frente, boca y pecho justo antes de que el Presbítero (sacerdote) lea el Evangelio durante la litúrgia de la palabra y exactamente mientras él dice "del santo Evangelio según san..." y los fieles pronunciamos "Gloria a Ti, Señor".
 

Pues aqui, de manera muy sencilla, bastante rápida y brevemente te lo explicamos:
 

Es muy simple: Hacemos una cruz en nuestra frente para decir que el relato bíblico que estamos por escuchar y que tiene que ver sobre la vida, muerte y resurección de nuestro Señor Jesucristo permanezca en nuestras mentes [señal de la cruz en la frente], y en nuestros labios [señal de la cruz sobre la boca], para que seamos prontos en compartilo con los demás, y para que permanezca en nuestros corazónes [señal de la cruz a la altura del pecho] y arda en ellos con fervor sagrado.
 

La manera más adecuada de trazar la cruz es con los dedos como se muestran en la siguiente imagen.



¿Qué significa esta posición de los dedos? Es algo muy sencillo: Los tres dedos que van juntos (pulgar, índice y medio) representan a la Santísima Trinidad, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Los otros dos dedos que van unidos entre sí y dirigidos hacia el interior de la palma de la mano (anular y meñique) representan la doble naturaleza de Cristo, humana y divina (unión hipostática).

miércoles, 21 de enero de 2015

¿Se puede aceptar la biblia y rechazar a la Iglesia que estableció la biblia?

Contexto de la discusión y la respuesta: Un cristiano no católico, con quien se había venido teniendo un debate (ver aquí mi respuesta sobre la Primacía de Pedro en la Iglesia), recurre al argumento de "la biblia como único criterio de autoridad", así nuestro amigo nos dice:
"¿En que Creo? En que la biblia es la inspirada e infalible palabra de Dios."
Todo cristiano católico está de acuerdo con esta afirmación, pero a diferencia de la mayoría de los protestantes, no hacemos como que la biblia surgió de la nada, o que cayó del cielo ya seleccionada, impresa y empastada. Sabemos y reconocemos que la biblia nació en el seno de la Iglesia Católica, que fue ésta la que decidió el canon bíblico y estableció que esos libros y solos esos libros son los que deben ser considerados como palabra directamente inspirada por Dios, formando así la Santa Biblia. Es decir, la conformación de la biblia fue realizada por la institución que tiene la autoridad, entregada por Cristo, para "atar y desatar", es decir, para decidir, inspirada por el Espíritu Santo, en materia de fe y doctrina.

Con la breve respuesta que se le dio, y que reproducimos a continuación, hacemos énfasis nuevamente en la contradicción de las denominaciones protestantes de sostenar una reverencia tan profunda por la biblia, al mismo tiempo que desconocen, e incluso atacan y calumnian, a la institución que le entregó la biblia al mundo.

Mi respuesta: Dices: "En que Creo? En que la biblia es la inspirada e infalible palabra de Dios." ¿Y sabes por qué lo crees así? Porque un Concilio Católico lo estableció así. O dime, ¿Por qué crees que justamente esos libros que componen la biblia y no otros, son los que merecen la categoría de "escritura inspirada"? ¿Quién lo estableció así? ¿Jesús acaso dijo "vayan, escriban y seleccionen 27 libros, llámenles 'nuevo testamento' reúnanlo con la actual escritura hebrea a la que llamarán 'antiguo testamento' y todo junto será la Santa Biblia? Evidentemente no, lo que hizo Jesús fue darle autoridad a su Iglesia para "atar y desatar", eso comprende, entre muchas otras cosas, tener autoridad para establecer la doctrina, en este caso lo correspondiente con la escritura. Es esta Iglesia la que con la autoridad de Cristo e inspirada por el Espíritu Santo dictó qué libros sí y qué libros no entrarían en el canon bíblico (canon dentro del cual, por cierto, estuvieron los llamados "deuterocanónicos", que Lutero, sin ninguna autoridad apostólica, sacó porque le dio la gana después de que por más de 1000 años habían sido aceptados como inspirados por la cristiandad). 

Por eso insisto, como hago siempre, que no se puede creer y aceptar la biblia sin aceptar al mismo tiempo a la Iglesia que estableció la biblia.

Al menos para mi, entender esto fue contundente en mi conversión al cristianismo católico.

lunes, 12 de enero de 2015

¿Pedro es la Piedra sobre la que Jesús edificó su Iglesia?














Contexto de la discusión:
En una discusión desarrollada en YouTube, un usuario de extracción protestante niega la primacía de Pedro sobre los apóstoles con el muy usado argumento de la "piedra pequeña" y la "piedra grande", argumento según el cual en Mateo 16:18 Jesús se habría referido a Pedro como una "piedra pequeña" mientras que la "piedra grande" sobre la que Jesús edificaría su Iglesia sería la afirmación anterior expresada por Pedro referida en Mateo 16.16 "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente" cuando Jesús les pregunta "Y vosotros, ¿quien decís que soy yo?". Esta teoría proviene de una mala interpretación bastante superficial sobre las palabras "petros" y "petra" usados en el griego. Así, según esta teoría cada vez más usada en el protestantismo, la "piedra" o "roca" serían las palabras expresadas por Pedro, y no Pedro mismo. Nuestro hermano protestante describe como "incoherencia" pensar que hubiese habido un apóstol elegido como encargado de la Iglesia en la tierra. En correspondencia con esto él también afirma que si bien Jesús le entregó la autoridad a Pedro de "atar y desatar", luego esta misma autoridad le es entregada a todos los apóstoles, por lo cual Pedro no habría sido la cabeza de todos los apóstoles. Esto también lo aclaro en mi respuesta, añadiendo aspectos importantes sobre la misma autoridad apostólica que el protestantismo niega, aunque ahora nuestro amigo recurre a ella para negar la primacía de Pedro.

Mi respuesta:

Ya se desmorona todo tu argumento desde que vuelves al eterno y muy mal argumento de la "piedra chiquita", no hay ninguna "piedra chiquita". Jesús habló arameo, en arameo la palabra "Kephas" significa "Roca" (para una simple piedra en arameo se utiliza "evna", y a Pedro jamás se le llama "Evna" en el Nuevo Testamento). En las dos primeras traducciones del griego al arameo (versiones Diatessarón y Peshitta), que son las que nos pueden dar una idea más clara de qué fue exactamente lo que dijo Jesús, la palabra empleada en Mateo 16:18 es "Kephas" ("Tú eres Kephas y sobre esta Kephas edificaré mi Iglesia"). Kephas es también, como tú mismo admites, el nombre con que Jesús ya en un momento anterior había rebautizado a Simón, por lo que ya de entrada es totalmente absurdo pensar que Jesús bautice a alguien con el nombre de "roca" sin que esto tuviera un significado enorme y bastante especial en el papel que habría de otorgarle a este apóstol. ¿Te has preguntado por qué Jesús le llamaría "Roca" a uno de sus apóstoles si esto no significara nada especial? ¿Es que acaso Jesús le ponía apodos a sus amigos como hacen los niños en la escuela? No lo creo.

Pero volvamos a la cuestión del idioma. Ya quedó claro que en arameo, en ambas partes del enunciado, se utiliza dos veces la misma palabra "Kephas", sin ningún tipo de contradicción. (Incluso se cree que en el primer manuscrito original en griego escrito del propio puño y letra de Mateo está insertada la palabra aramea Kephas cambiada en transcripciones posteriores por "petros" y "petra").

Pero hay algo mucho más relevante aún, que a mi, como un antiguo no católico, me ayudó a entender y resolver este problema en el tiempo en que investigaba cual era realmente la Iglesia de Cristo y si los católicos estaban diciendo la verdad sobre la primacía de Pedro. En el evangelio en griego se lee lo siguiente: "epi tautee tee petra", si quitáramos de ahí el "tee", lo que tendríamos es "sobre esta piedra", ¿pero que pasa cuando añadimos "tee", como está en el evangelio original? Tenemos "sobre esta MISMA piedra". Esto es de una relevancia mayúscula, pues despeja cualquier duda sobre si Jesús está hablando de dos cosas distintas (una "piedrita" y una roca) o si estaba hablando de la misma roca. Jesús dice literalmente "Tú eres piedra y sobre esta MISMA piedra edificaré mi iglesia".

Incluso si no estuviera ahí el "misma", con la simple presencia del adjetivo demostrativo "esta" sería suficiente para entender la frase, pues este adjetivo solo es empleado para hacer referencia al sustantivo más inmediato, ¿y cual es el sustantivo más inmediato? ¡La Piedra que hace referencia a Simón Pedro!

Pasemos a lo del poder de atar y desatar. Es claro que Jesús invistió de autoridad a todos los apóstoles, sería absurdo negar esto, es en esa misma autoridad apostólica para atar y desatar en que está basada y fundamentada la autoridad de la Iglesia Católica, que es la única, de todas las que se reclaman como cristianas, que puede reclamar una continuidad histórica desde tiempos de Cristo gracias la sucesión apostólica ininterrumpida. Aquí los protestantes se meten en severo problema, pues las doctrinas herejes de "solo la biblia" y "libre examen" niegan y anulan por completo la autoridad apostólica, autoridad entregada y establecida por Cristo, para sustituirla por la falsa doctrina de la escritura como único y supremo criterio de autoridad.

Digamos rápidamente de paso que incluido en la autoridad para atar y desatar que Cristo le dio a todos sus apóstoles, primeros obispos de su Iglesia, está el poder de perdonar pecados, algo que niegan totalmente los protestantes, pareciéndoles una blasfemia, pero ese es tema para otro debate.

Ahora bien, acordando que sin duda todos estaban investidos de autoridad, es necesario que no olvides también que al primero a quien otorga esa autoridad, dirigiéndose a él personalmente, antes que a todos los demás, es a Pedro, al mismo a quien le entrega, nada más y nada menos, que las llaves del reino de los cielos. Admito que me cuesta entender cómo nuestros hermanos separados pueden negar la primacía de Pedro con tan categórica afirmación como la de "a ti te daré las llaves del reino de los cielos", afirmación tan clara y contundente como para seguir discutiendo si Cristo dejó o no a alguien "encargado" de su Iglesia.

miércoles, 7 de enero de 2015

¿La Iglesia Católica es Cristiana?

Jesús entregando a Pedro las llaves del reino de los cielos.

Aunque para un católico bien formado en su fe esta pregunta tiene una respuesta obvia, es sorprendente que aun hoy día, e incluso diría que cada día con mayor frecuencia, más personas se pregunten si un católico es o no es cristiano.

Algo que todo católico debe admitir con plena sinceridad y objetividad, es que el nivel de formación doctrinal del católico promedio es muy pobre, son millones los que se hacen llamar a sí mismos "católicos", y quienes incluso asisten a misa con relativa frecuencia, pero que desconocen profundamente su fe, este hecho ha permitido una inmensa confusión y el gran avance de las denominaciones protestantes, quienes con un discurso más "efusivamente" cristiano han logrado construir en el imaginario colectivo una diferencia entre "católico" y "cristiano" como dos cosas distintas.

Es escandaloso escuchar, incluso a católicos, decir de alguna otra persona que abandonó la Iglesia que "se volvió cristiano", como si antes, como católico, no lo hubiese sido.

Pero entonces, ¿la iglesia católica es cristiana? 

La respuesta es contundente: Claro que Sí. La Iglesia Católica es cristiana, tan cristiana que fue fundada por el mismísmo Jesucristo, por tanto, no es exagerado decir que esta es, de hecho, la única y verdadera Iglesia de Cristo, la Iglesia de la Biblia, la que Jesús edificó frente a sus Apóstoles con Pedro a la cabeza como el principal encargado de apacentar al rebaño de Cristo en la tierra, como se nos relata en el evangelio de Mateo capítulo 16:18-19:

18. "Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro (piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
19 A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos".
La Iglesia Católica es la única que puede reclamar la herencia del significado de los versículos recién citados, puesto que es la única Iglesia que existe hoy día, de todas las que se reclaman "cristianas", que se remonta a los tiempos de Cristo y los apóstoles(1)

¿Y cómo podemos saber y afirmar que se trata de la misma Iglesia de la que habla Jesús en Mateo 16:18? Esto lo podemos saber gracias a un hecho de suma relevancia: a la Sucesión Apostólica ininterrumpida por más de 2000 años, Sucesión Apostólica que ha garantizado que esta columna y fundamento de la Verdad que es la Iglesia permanezca en el tiempo, que sea portadora de una continuidad histórica que la hace ser esa misma comunidad de los apóstoles, no "heredera" de aquella Iglesia, sino literalmente esa misma Iglesia, esa misma comunidad que creció, se expandió por las naciones y que nunca ha dejado de existir desde entonces, llevando a cabo su labor evangelizadora de generación en generación, de siglo en siglo por todos los rincones de la Tierra. 

Como queda claro, el propio origen de la Iglesia proviene de Cristo, quien es su fundador; y la primera y más importante razón de ser de esta Iglesia es precisamente anunciar a Cristo a todas las naciones y a todos los hombres de la tierra (como Él mismo ordenó), para decirle al mundo que Jesús es el Hijo de Dios, el Mesías Verdadero, el Cordero de Dios que fue entregado por nuestros pecados y que resucitó venciendo a la muerte como prueba de su divinidad. La tarea de la Iglesia Católica es cumplir fielmente con el mandato de Cristo de ir a buscar discípulos de todas las naciones bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñarles, transmitirles, la verdad de la revelación divina, pues, como también nos enseña la escritura, la Iglesia es "columna y fundamento de la Verdad". ¿Y qué otra cosa es la Verdad si no Cristo?

Cristo, el protagonista de la Misa.

El propio rito de culto más importante de los católicos, la santa misa, es absolutamente "cristocéntrico", es un acto de adoración a Dios, recordando y actualizando el sacrificio realizado por Jesús al entregar su vida para el perdón de los pecados, de ahí que la parte central de la misa, el momento cumbre de la misma, después de las lecturas de la escritura, de la homilía, de los cantos de alabanza, etc., es el momento donde Cristo se hace realmente presente en la eucaristía, cuando el pan y el vino se convierten en su cuerpo y en su sangre, y los cristianos reafirmamos nuestra comunión con Él a través de recibir ese cuerpo y esa sangre, como hicieron aquellos primeros cristianos, los apóstoles, en la última cena: 
26. Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió, y dándoselo a sus discípulos, dijo: "Tomad, comed, éste es mi cuerpo".
27. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: "Bebed de ella todos,
28. porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados". (Mateo 26:26-28).
Cuando se dimensiona correctamente la enorme importancia y la magnitud que le damos los católicos al Cuerpo y a la Sangre de Cristo en cada Misa (Misa que el teólogo ex-protestante Scott Hahn considera una extensión del cielo en la tierra en la que descienden los ángeles para adorar junto a nosotros al Señor) por sabernos ante la presencia de Nuestro Rey y Salvador en el momento del culto, se vuelve fácil reconocer que Cristo es el centro mismo de toda nuestra fe católica. 

¿La Iglesia Católica fue cristiana y dejó de serlo?

Entre el protestantismo encontramos dos clases de detractores que niegan el carácter cristiano de la Iglesia Católica. Por un lado están los más radicales y fanáticamente anticatólicos, quienes dicen que la Iglesia "original" o "primitiva" que fundó Jesucristo se perdió en una época muy temprana después de la muerte de los apóstoles y que la Iglesia Católica "surgió siglos después" como un mero invento del emperador Constantino(2) para adorar ídolos paganos con una cubierta cristiana y que por tanto la Iglesia Católica no es y nunca fue cristiana, sino pagana, idólatra, e incluso, "satánica" desde sus inicios. 

Otro sector, un poco más moderado y sensato, admite que efectivamente la Iglesia Católica tiene dos mil años de existencia y es la Iglesia que proviene de Cristo y los apóstoles, pero que a partir del año 313 con el Edicto de Milán emitido por Constantino para tolerar al cristianismo y a las demás religiones dentro del imperio romano, la Iglesia fue paulatinamente "corrompiéndose", "paganizándose" y terminó por perder su conexión con el antiguo cristianismo que antes poseía, el cual, supuestamente, habría sido restaurado en la reforma protestante.

Ambas afirmaciones, aunque nuestros hermanos protestantes no puedan visualizarlo desde la óptica con la cual ven las cosas, son una rotunda negación de la Biblia, la misma que ellos colocan como único criterio de autoridad en materia de fe y de doctrina. ¿Por qué decimos que es una negación de la Sagrada Escritura? Porque pensar de esta forma, es tanto como decir que Cristo mintió, o bien, que se equivocó, pues Jesús establece su Iglesia y le emite lo que podríamos llamar un "seguro de indestructibilidad" cuando dice "sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella" y también en Mateo 28, 20 leemos la siguiente instrucción y promesa de perpetuidad a su Iglesia cuando manda a los primeros dirigentes de ésta a todas las naciones en busca de discípulos: "y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo". 

¡Contundente! ¡A la Iglesia de Cristo, que es la Iglesia católica, según los que nos dice el propio Cristo a través del evangelio, nada ni nadie la puede corromper, nada ni nadie la puede destruir, y nunca ha dejado ni dejará de existir!

Cuando Cristo dice "estoy con vosotros", se refiere a su Iglesia representada en ese momento por los apóstoles, por eso dice "todos los días hasta el fin del mundo", ya que aunque esos apóstoles en algún momento fueran morir, harían crecer y hacer preservar la Iglesia, tal como ocurrió, con nuevos discípulos y seguidores de Cristo de entre los cuales surgirían los sucesores de los apóstoles. Es por esto que no dice "estoy con vosotros hasta que el último de vosotros muera", como muchos protestantes intentan interpretar del "estoy con vosotros" para decir que aquella Iglesia ya no existe o que dejó de existir por aproximadamente 16 siglos hasta que llegó Lutero, tesis que es completamente inconsistente con las promesas de Jesús a su Iglesia que vimos anteriormente. 

Conclusión.

Si reconocemos que Jesús fundó su Iglesia para hacer conocer a través de ésta el Nuevo Pacto de Dios con la humanidad, y que dicha Iglesia tiene la promesa de que ni el mismo infierno podrá destruirla porque siempre estará acompañada por Cristo y por el Espíritu Santo, y que aquella "primera Iglesia" del Nuevo Testamento perduró en el tiempo a través de la autoridad otorgada por los apóstoles (que a su vez habían recibido de Cristo) a sus sucesores, y que dicha sucesión de autoridad apostólica nunca cesó en el tiempo, y que hoy está representada por los obispos de la Iglesia, podemos concluir no solo que ésta que hoy conocemos hoy como la Iglesia Católica es legítimamente cristiana, sino que es la verdadera y auténtica Iglesia que nos viene desde Cristo y de la cual nos habla la Biblia.

Así que si eres católico, alégrate, porque estás en la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, y si no lo eres, también alégrate, porque tienes las puertas abiertas a ella. 

Alfredo Rodríguez.

(1). Por supuesto también la Iglesia ortodoxa viene desde Cristo y los apóstoles, pero más que reconocerla como "otra Iglesia diferente", la reconocemos como parte de esa misma Iglesia cristiana que es Una, Santa, Católica y Apostólica que se remonta al primer siglo, pero con quien, desafortunadamente, la comunión se rompió en el año 1054, y seguimos esperando que se restablezca, pues como diría el Papa San Juan Pablo II, la Iglesia de oriente es el otro pulmón por el que respira la Iglesia universal. 
(2) Ver: Constantino no fundó la Iglesia católica ni fue Papa, te lo demostramos.