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miércoles, 10 de julio de 2019

Era un exitoso Doctor en Microbiología, Jesús lo llamó al Sacerdocio.



Compartimos el hermoso testimonio vocacional de Gerardo Ramos Alfano, seminarista del Seminario de Monterrey, México, que siendo un exitoso académico con un Doctorado en Microbiología por la Universidad Autónoma de Nuevo León fue llamado por Nuestro Señor Jesucristo al Ministerio Sacerdotal.

Demos Gloria a Dios y sigamos orando por las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales. 

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Testimonio vocacional.

Comencé mis estudios en el Seminario de Monterrey el 8 de agosto del 2009, después de asistir durante un año al proceso vocacional y a dirección espiritual. Recuerdo cómo esperaba con alegría cada fin de semana de retiro para asistir. Siempre buscaba la manera de estar libre ese domingo para no faltar a ninguno. De los días más felices que he tenido en mi vida tengo muy presente el día de ingreso al Seminario Menor después de la misa de inicio de cursos en la Basílica de Guadalupe.

Pero todo tiene un antecedente: durante siete años y medio trabajé para la Universidad Autónoma de Nuevo León, soy Biólogo egresado de esta Casa de Estudios, también obtuve el grado de Maestría en Ciencias con especialidad en Inmunobiología y el Doctorado en Ciencias con especialidad en Microbiología; fui profesor investigador en la Facultad de Ciencias Biológicas y por cinco años subdirector en lo que era la Dirección de Vinculación y Servicio Social de la U.A.N.L.

El año 2006 fue un parteaguas en mi vida: por invitación de Juan Manuel Adame Rodríguez, gran amigo y exjefe del laboratorio, del 23 al 26 de noviembre me encontré con Cristo en un Cursillo de Cristiandad (n. 514), y desde ese momento mi rutina, que iniciaba con clases a las 8:00 horas, oficina, laboratorio, juntas y concluía a las 20:00 horas, dio un giro de 180 grados.

Escuchando el testimonio del Pbro. Osbaldo Rentería Salinas sentí el llamado del Señor a seguirlo. Fueron momentos difíciles, saber si realmente era un llamado de Dios, dejar aquello que por años había sido una pasión en mi vida, dejar a mis padres, mi papá Profr. Héctor Arnoldo Ramos Gutiérrez en ese momento sobrellevando por 17 años una enfermedad crónica, dejar de apoyar en esto a mi madre Aída Alfano Guerra; pero el Señor siempre va aclarando esas tinieblas que debilitan nuestra limitada fe.

Mis padres, con el apoyo de mis hermanos Héctor Arnoldo, Aída y Mayela, fueron reacomodando su vida, me doy cuenta que incluso este tiempo en el Seminario fue una oportunidad para volver a empezar como familia y generó nuevos liderazgos, mayor integración y, sobre todo, un aumento en la fe y la vivencia de la vida cristiana como familia.

Es así que este proceso formativo en miras al sacerdocio ministerial no fue solo para mí, sino que involucró también a mi familia cercana, a la familia extendida, a muchas amistades que guardo desde antes del Seminario, es decir, el llamado del Señor no implica solo al seminarista, sino es un proceso que irradia e impacta todos los ámbitos de nuestra vida.

Nuestros padres viven su propio proceso, igual hermanos, tíos, padrinos, etc. y todo esto va también formando y conformando una luz y esperanza para nuestra Iglesia.


Mi padre fue llamado a la Casa de Dios hace apenas dos años, tras una enfermedad que no se manifestó hasta una etapa terminal invasiva, el Señor nos permitió como familia estar con él, cuidarlo y acompañarlo hasta el último momento, y este regalo tan grande solo lo podemos comprender desde la purificación y crecimiento en la fe en que todos hemos ido experimentando como familia; y tanto que aún nos falta por madurar en ella.

El año escolar 2018-2019 iniciamos una nueva etapa formativa que implicó la mayor parte de la semana estar insertos en una parroquia, este próximo ciclo escolar regresaremos un día a la semana al Seminario, sin embargo, debo reconocer la nostalgia que implicó el último día en esta casa de formación… recordar tantos momentos que evocan muchos sentimientos, solo puedo decir ante ello: no me arrepiento de estar tratando de responder a este llamado de amor por parte del Señor. Recuerdo que lo que más me motivó a, después de dos años, iniciar mi proceso vocacional, fue el no quedarme con la interrogante de saber qué hubiera sido de mí si hubiese entrado al Seminario. Me doy cuenta que al final no dejé nada, ni familia, ni amigos ni cosas, solo el Señor me pidió que renunciara a mí mismo para dejarlo a Él, por amor a su pueblo y dentro de mis limitaciones, manifestar su presencia real y actuante en el mundo de hoy.


Gerardo Ramos Alfano.

martes, 11 de septiembre de 2018

Ya no es correcto referirse a Alberto Linero como "Padre Linero".



No entiendo porqué muchos se siguen refiriendo a Alberto Linero como "Padre Linero". Se es ordenado al sacerdocio, no a la (permítaseme la expresión) "paternidad"; es el sacramento del orden el cual es indeleble; un sacerdote es sacerdote para siempre, se ejerza o no el ministerio sacerdotal (hasta en el infierno, si se condena, será un sacerdote condenado), pero el carácter de "Padre" sí está supeditado al ejercicio de su ministerio, o sea, a hacer las veces de un Padre espiritual, de un padre que dirige a una familia común en la fe y que, como cabeza de esa familia, la provee de los recursos dispensados por el Señor para que esta subsista espiritualmente, con la administración de la gracia a través de los sacramentos. 

Pero cuando, como Linero, se renuncia voluntariamente a ejercer el ministerio, se pierde el papel de "padre" que dirige y pastorea a una comunidad de creyentes. En pocas palabras, Linero es un sacerdote que ha renunciado a ser padre.

Alfredo Rodríguez

miércoles, 28 de septiembre de 2016

¿Es correcto llamar 'Padre' a un sacerdote? Un ex-evangélico contesta.

El ex-evangélico fundamentalista David B. Currie, habla sobre aquella repetitiva crítica que los grupos evangélicos y protestantes hacen a los católicos sobre llamar Padre a los sacerdotes: 

«Yo solía pensar que Mateo 23:9 prohibía esta práctica católica: "No llamen a nadie 'padre' en la tierra". Pensando más sobre el tema, recuerdo que los Evangélicos llaman a algunas personas "maestro o maestra de la Escuela Dominical" o "maestro de la Biblia", a pesar de lo que dice el siguiente versículo: "... ni llamen a nadie 'maestro', porque ustedes sólo tienen un maestro, el Cristo" (Mt 23:10). El mismo Pablo quería ser visto como padre de sus hijos espirituales: "Hijos míos amados... mediante el evangelio yo fuí el padre que los engendró en Cristo Jesús" (1 Corintios 4:14-15). Está claro que Jesús no está prohibiendo el uso de "padre" como lo usan los católicos. Somos una familia.» 
(Del libro "Nacido fundamentalista, nacido de nuevo católico").

martes, 16 de agosto de 2016

El hijo del ex-pastor Scott Hahn está cerca de ser ordenado como Sacerdote

Muchos conocen la historia de Scott Hahn un ex-pastor Presbiteriano que en los años 80 se convirtió al catolicismo junto con su esposa Kimberly (con quien escribió "Roma, dulce hogar. Nuestro camino al catolicismo"). Scott, luego de haberse criado en una familia de padres protestantes y haber sido un férreo anticatólico, que incluso cuenta que destruyó el rosario de su abuela fallecida porque pensaba que aquello era "idolatría" que la podía haber hecho perder su alma, terminó convirtiéndose en uno de los apologistas católicos más reconocidos en el mundo, famoso por sus libros como el ya mencionada más arriba, así como por el de "La cena del Cordero. La Misa, el cielo en la tierra" y muchos otros títulos más.

Hoy Scott, además de dedicarse a defender y explicar la fe católica por medio de conferencias y a través de sus libros y su página web, es profesor de Teología en la Universidad Franciscana de Steubenville, Ohio.

Y ahora, en un nuevo capítulo de la historia de esta fascinante familia, Scott Hahn ha dado a conocer por medio de su cuenta de facebook que su hijo Jeremías está bastante cerca de convertirse en Sacerdote. 

Scott colocó un post diciendo: "Qué alegría ver a nuestro Jeremías recibido en el 'Rito de candidatura para el sacerdocio' (por nuestro amado pastor, el obispo Monforton). ¡Gracias a Dios!"

Jeremías es uno de los seis hijos de la familia Hahn. 

Mira también: Testimonio de Rodrigo Calvo Bernal: De evangélico protestante a seminarista católico.

viernes, 1 de julio de 2016

Sacerdote cuenta su experiencia con un satánico, el final te sorprenderá.

El sacerdote Pedro Nuñez, conocido por su programa "Conozca primero su fe católica" transmitido en el canal católico EWTN cuenta en entrevista una anécdota muy impresionante.

Hace unos años, antes de tomar un vuelo, observó a una persona "haciendo oración", y cuando ésta terminó y el padre le expresó su alegría por ver a gente orando, aquel hombre molestó le dijo que estaba "orando a Satanás" y se alejó del padre.

Minutos después el Presbítero Pedro Nuñez sintió un fuerte llamado interior del Señor Jesús que le ordenaba ir y hablarle de Él a este hombre atrapado por el satanismo. Así que aun y con dudas se levantó de su asiento y se acercó a a quella persona solo para recibir un total rechazo, aunque alcanzó a decirle que Cristo lo amaba y que él se ponía a sus órdenes para cualquier cosa y se marchó

Pero esta historia no culminó allí, tiempo después tendría un final inesperado. Aquí te dejamos este bello testimonio: